Una guía rápida sobre como construir el pensamiento crítico en tu equipo

Por: Matt Plummer de Harvard Business Review

Sabías que el pensamiento crítico es considerado una de las cualidades más importantes que puede tener un potencial empleado? Y aún así, todavía las instituciones no le dan mayor importancia, ni aplican programas claros para enseñar esta habilidad.

En 2016, según una encuesta de 63,924 gerentes y 14,167 recién graduados, el pensamiento crítico es la habilidad número uno que los gerentes piensan que los nuevos graduados carecen, con 60% de los gerentes sintiéndose de esta manera.

Esto confirma el análisis de Wall Street Journal sobre cómo los exámenes estandarizados que toman los estudiantes de universidad demuestran poco o casi ningún mejoramiento en pensamiento crítico en universidades top como Harvard.

Y las compañías no es que tienen mejor suerte, mitad de ellas califican el pensamiento critico de sus empleados como promedio o peor.

Por qué es tan difícil enseñarle a las personas a pensar críticamente?

Comienza con el hecho de que hay poco acuerdo alrededor de lo que es el pensamiento crítico. La mayoría de compañías carecen de una manera efectiva para objetivamente evaluar el pensamiento crítico de sus empleados, y la mayoría de gerentes no saben como especificar instrucciones a los miembros de su equipo para que se conviertan en mejores pensadores. Es decir, la mayoría de gerentes utilizan la manera de pensar de “o te hundes, o flotas”, básicamente creando una estrategia de trabajo en la que los que se hunden no tienen que tomar decisiones importantes.

Pero no tiene que ser así!

Para desmitificar lo que es el pensamiento crítico y cómo desarrollarlo, tenemos un modelo para ti.

Estos siguientes pasos te explican como evaluar el pensamiento crítico de tu equipo, cómo ayudar a los que está teniendo problemas con esta habilidad, y como saber cuando alguien de tu equipo a perfeccionado el pensamiento crítico y está listo para lo siguiente.

Fase 1: Ejecutar

Si tu equipo tiene nuevos roles o nunca han sido empujados a pensar por ellos mismos, lo más probable es que estén en la fase de ejecutar. En esta fase, tu equipo simplemente hace lo que se le pida. Esto puede parecer básico y hasta pre-pensamiento crítico, pero convertir instrucciones en acciones requiere muchas habilidades como:  razonamiento verbal, tomar decisiones, y resolver problemas.  Sabes que tu empleado lo está logrando cuando respondes “sí” a estas tres preguntas:

  • Completan TODAS las partes de una asignación?
  • Las completan a tiempo?
  • Las completan a tu estándar de calidad?

Si un miembro de tu equipo la está pasando mal en esta fase, asegúrate de que entienden tus instrucciones al preguntarles que te las repitan antes de comenzar cada asignación. Comienza a darles asignaciones más pequeñas con fechas de entrega más inmediata. Una vez comiencen el trabajo, pide que te expliquen que hicieron, como lo hicieron, y por que lo hicieron de esa manera. Una vez que los miembros del equipo comiencen a hacer sugerencias de cómo otros pueden mejorar, sabrás que están listos para la siguiente fase.

Fase 2:  Sintetiza

En esta fase, los miembros de tu equipo aprenden a ver un rango de información y descifrar qué es importante. Por ejemplo, pueden resumir lo más importante después de una reunión. Aquí, quieres poder responder si a todas estas preguntas:

  • Pueden identificar todos los puntos importantes?
  • Pueden excluir todos los puntos insignificantes?
  • Pueden de manera precisa evaluar la importancia de ciertas cosas?
  • Pueden comunicar lo importante de la reunión de manera clara?

Sintetizar es una habilidad que, como cualquier otra, mejora con la práctica. Trata de darle a los miembros de tu equipo que están trabados en esta fase, la mayoría de chances posibles para que logren sintetizar por su cuenta.

Puedes preguntarles que compartan con lo que se quedaron después de una llamada con un cliente, por ejemplo, o después de una reunión importante. Si les cuesta identificar qué es importante, trata de guiarlos en experimentos que los hagan separar la información importante. Por ejemplo, que tal si solo pueden compartir un punto de la llamada, o si solo tienen 5 minutos para resumir, o si solo tuvieran mil dólares. Sabes que tu equipo esta listo para la fase 3 cuando pueden dar un resumen preciso de las cosas importantes e implicaciones a largo paso.

Fase 3: Recomienda

En esta fase, los miembros de tu equipo pasan de identificar lo que es importante a determinar lo que se debería hacer. Tu meta más importante es que tu equipo haga recomendaciones que hacen sentido, aunque a veces estas recomendaciones no estén alineadas con lo que tu piensas.

  • Los miembros de tu equipo crean sus propias respuestas sin esperar que tu se las des todas?
  • Demuestran apreciación por las consecuencias que sus recomendaciones pueden traer?
  • Consideran alternativas antes de recomendar algo específico?
  • Sus recomendaciones están apoyadas por razonamiento crítico?

Cuando tu equipo entre en esta fase, comienza por requerir recomendaciones antes de tu decir lo que piensas. Una vez ellos te digan su recomendación, pregúntales como llegaron a eso, que otras alternativas consideraron, etc.

Si esto los empuja a hacer más que solo compartir la primera idea que se les ocurre, puedes mover a la fase 4.

Fase 4: Generar

Para operar en esta fase de pensamiento, los miembros de tu equipo deben ser capaces de crear algo de nada. Por ejemplo, les dices que se tiene que crear un nuevo programa de entrenamiento para nuevos empleados y tu equipo hace un proyecto para generarlo. En esta fase, ellos llevan sus ideas de su cabeza, al hecho en la vida real. Evalúa este proceso con las siguientes preguntas:

  • Proponen trabajo valioso que no es solo una extensión del trabajo que ya hacen?
  • Pueden convertir tus visiones y las de otros en planes factibles?
  • Pueden descubrir como contestar preguntas que tienes pero no sabes la respuesta?

Para ayudar a tu equipo a moverse a esta fase, muchas veces tendrás que modelar este pensamiento para ellos. Invítalos a que observen y participen en tu propio proceso generativo.

Mucha gente no puede llegar a esta fase porque no se dan a ellos mismos la oportunidad de hacer el pensamiento crítico que se necesita. Al invitarlos a que vayan a una de tus sesiones de “brainstorming” les demuestras que no solo está bien que te dediques un tiempo solo a pensar, sino que es necesario.

También puedes pedirles que mantengan una lista de ideas para que mejores un proyecto, departamento u organización. Invítalos a que compartan sus ideas contigo regularmente. Después de eso, apuesta en las ideas que ellos tienen y demuéstrales que valoras esas ideas.

Es hora de dejar a un lado la noción de que el pensamiento critico es una habilidad innata y que no se puede desarrollar.  Empieza usando una propuesta sistemática de cómo liderar a los miembros de tu equipo en estas cuatro fases de pensamiento critico. Al hacerlo, puedes ayudar a tu equipo a desarrollar esta habilidad tan cotizada hoy en día.